sábado, 3 de septiembre de 2011

¡ASERTIVIDAD!... ENTRE LA PASIVIDAD Y LA AGRESIVIDAD.



“Aquí y Ahora”
                                                                                                                    Chirinos Eneida.
¡ASERTIVIDAD!...  ENTRE LA PASIVIDAD Y LA AGRESIVIDAD.
La interrelación  en las relaciones personales  puede ser una fuente  de satisfacción, si existe una comunicación abierta y clara; si la comunicación es confusa, puede originar problemas. Se dice que hay tres tipos de comportamiento en las personas: Pasividad-Asertividad-Agresividad. Los estilos de comunicación nos conducen a esta trilogía, la Pasividad, en la que las personas evitan mostrar sus sentimientos o pensamientos por temor a ser rechazados o incomprendidos o a ofender a otras personas. Infravalorando sus propias opiniones y necesidades dando un valor superior, a las de los demás, y en contraposición se tiene a la Agresividad, ésta se caracteriza por la sobrevaloración de las opiniones y sentimientos personales, obviando o incluso despreciando los de los demás. La Asertividad está en un punto intermedio entre las otras dos conductas extremas. Se considera a la asertividad como una forma de comportamiento maduro en que la persona no es agresiva ni tampoco es sometida a la voluntad de otros, sino que con mucho tino es capaz de manifestar sus convicciones y defender sus derechos, respetando convicciones y derechos de los demás, es considerada como uno de los componentes claves y determinantes de la comunicación. La palabra asertivo, de aserto, proviene del latín” assertus”  quiere decir "Afirmación de la certeza de una cosa", de allí podemos ver que está relacionada con la firmeza, la certeza o veracidad, De ahí se puede deducir que una persona Asertiva es aquella que afirma con certeza.
Así por consiguiente, la asertividad es la capacidad de autoafirmar los propios derechos sin dejarse manipular por los demás, implica expresar nuestros pensamientos, sentimientos y creencias de una manera directa, honesta y apropiada para la situación en que nos encontramos, escuchar el otro punto de vista, y negociar de manera que los demás colaboren por su propia voluntad. Es respetarnos nosotros y a los demás también. Como cualquier otro rasgo de personalidad, es un comportamiento aprendido. Si corremos con la suerte de contar con buenos modelos de personas asertivas durante nuestra infancia, será natural para nosotros desarrollar ese hábito, de otra manera posiblemente nos encontremos en la situación de desear cultivarlo, lo cual puede ser una meta gratificante para el desarrollo de las habilidades sociales en la convivencia familiar y/o laboral.
Es preciso plantearnos la siguiente interrogante ¿Por qué nos cuesta a veces ser asertivos? Es importante considerar también  que los patrones culturales de la sociedad, impregnan nuestros comportamientos,  a los hombres y a las mujeres tradicionalmente se les orienta socialmente de manera diferente. En ocasiones, es socialmente aceptable para los hombres ser agresivos, mientras que se espera que las mujeres sean pasivas y sumisas por la absurda concepción “sexista”. Lo anterior por supuesto, es solo el enfoque "tradicional", en la actualidad la realidad es otra. Algunas mujeres al intentar romper el "molde" sumiso con el que la sociedad pretende "etiquetarlas" frecuentemente creen que la única manera de hacerlo es adoptando la postura diametralmente opuesta, la de la agresividad, pero cuidado amigas, se tiene que reconocer que el comportamiento agresivo es poco femenino. Es  valido entonces considerar ser asertivas, expresar lo que se quiere, ser empáticas, lo cual a diferencia de la agresividad, si es compatible con la feminidad.
Algunas personas evitan ser asertivas porque temen desagradar a otros y no ser aceptados por esto. Sin embargo, aunque se podría evitar una desavenencia inmediata al evitar ser asertivos, a la larga podría lastimarse la relación. Esto también podría suceder si evita hacer valer sus derechos y permite que se aprovechen de usted una y otra vez. Como dice el refrán popular “Ni tan, tan… ni muy, muy” Podemos ser asertivos, sin ser sumisos y/o agresivos.
Las personas asertivas son personas que, a menudo pasan desapercibidas hasta que se encuentran ante una situación en la que es necesario negociar, es entonces cuando se diferencian por manifestar entre otras actitudes: Saber lo que quieren y a donde van, siempre tienen una visión y la misión de cumplirla, se aseguran de actuar con justicia, expresan elogios y afectos abiertamente en los contextos donde conviven, tienen una manera de solicitar con claridad lo que desean, son optimistas, desarrollan habilidades para aceptar la critica y el elogio con ecuanimidad, Mantienen la calma en medio de la tormenta, dando la oportunidad a que otros traten de hacerlo, son perseverantes y los niveles altos de autoestima, les permite ventilar constructivamente sus emociones negativas sin temor alguno.
Algunas personas experimentan, una moderada dificultad en ser asertivas por actitudes negativas aprendidas durante la infancia, en esos casos ayuda concentrarse en lo positivo en nosotros, los demás y la situaciones que ha diario confrontamos. Comience a expresar lo que le agrada de sus amigos y familia,  pronto verá que le devolverán los elogios. Como puede ver, es sencillo son simples detalles, pero al combinarlos y aplicarlos eficazmente podemos lograr grandes cambios positivos para nosotros y todos quienes nos rodean. ¡Construye tú éxito! “La diferencia básica entre ser asertivo y ser agresivo es la forma en que nuestras palabras y comportamientos afectan a los derechos de los demás”. (Sharon Anthony Bower) jemyrsch@gmail.com  twitter @aquiyahoraech
Dra. Chirinos Eneida.
5.954.469.                              Araure, 19 de Agosto de 2011.
SINTESIS CURRICULAR
Chirinos Arcaya, Eneida Candelaria. Dirección electrónica. jemyrsch@hotmail.com jemyrsch@gmail.com. Licenciado en Educación Integral. Mención Ciencias Sociales. Universidad Nacional Abierta (1992). Licenciado en Educación Integral. Mención: Lengua. Universidad Nacional Abierta (1994). Magíster en Gerencia. Mención: Gestión Educativa. Universidad Bicentenaria de Aragua. (1999). Doctor en Ciencias de la Educación. Universidad Santa María. (2005). Actualmente me desempeño como Docente en Educación Media General en el Liceo Bolivariano “Juan Guillermo Iribarren” del Municipio Araure, en el Estado Portuguesa. Facilitadora del Curso de Educación Continua. “Evaluación  del aprendizaje para el mejoramiento de la calidad educativa”. Planificación de la Instrucción. Comunicación Educativa. Manejo y Uso eficiente de los recursos para el aprendizaje del Componente Docente, en la Universidad Nacional Abierta, Centro local Portuguesa. Facilitadora de la Universidad Nacional Experimental de las Fuerzas Armadas UNEFA, en Maestría Diplomado y  Doctorado. Autora de la Cátedra del General “Juan Guillermo Iribarren” y de publicaciones en la Revista CANDIDUS, en las Columnas “Aquí y Ahora” y ¡Ponte las pilas! ¿Preguntas? ... y Respuestas en el Diario Ultima Hora.  

EMPATÍA Y COMUNICACIÓN EMOCIONAL EN EL CONTEXTO FAMILIAR.


“Aquí y Ahora”
Chirinos Eneida.
Empatía y Comunicación emocional  en el contexto familiar.
La empatía se da en todas las personas en mayor o menor grado. No se trata de un don especial con el que nacemos, sino de una cualidad que podemos desarrollar y potenciar, empieza a desarrollarse paulatinamente desde la infancia, Los padres en el contexto familiar, son los encargados de cubrir las necesidades afectivas y emocionales de los hijos y los que les enseñan, no solo a expresar los propios sentimientos, sino también, a descubrir y comprender los de los demás. Si los padres no saben mostrar afecto y comprender lo que sienten y necesitan sus hijos, estos no aprenderán a expresar emociones propias y por consiguiente, no sabrán interpretar y sentir las ajenas. La capacidad para la empatía se desarrollará más fácilmente en aquellas personas que han vivido en un ambiente en el que han sido aceptadas y comprendidas, han compartido alegrías, recibido consuelo cuando lloraban y tenían miedo, han visto como se vivía la preocupación por los demás. En definitiva, cuando las necesidades afectivas y emocionales han estado cubiertas desde los primeros años de vida, permite el desarrollo y el fortalecimiento de la empatía, esta práctica sin duda, nos hace ser más conscientes de comprender y entender a los demás.

Sin embargo podríamos preguntarnos ¿Cuáles son los obstáculos que dificultan la empatía? En muchas ocasiones surge la interrogante de por qué la gente no busca apoyo en nosotros o se retraen a la hora de hablarnos de sus sentimientos y emociones. Existen una serie de barreras que suelen impedir este acercamiento. Entre los errores que solemos cometer con más frecuencia a la hora de relacionarnos con los demás están esa tendencia a quitarle importancia a lo que le preocupa al otro e intentar ridiculizar sus sentimientos; escuchar con prejuicios y dejar que nuestras ideas y creencias influyan a la hora de interpretar lo que les ocurre; juzgar y acudir a frases del tipo "lo que has hecho está mal", "de esta forma no vas a conseguir nada", "nunca haces algo bien"... ; sentir compasión; ponerse como ejemplo por haber pasado por las mismas experiencias; intentar animar sin más, con frases como "ánimo en esta vida todo se supera"; dar la razón y seguir la corriente...Todo esto, lo único que hace es bloquear la comunicación e impedir que se produzca una buena relación empática. Las personas que están excesivamente pendientes de sí mismas, tienen más dificultades para pensar en los demás y ponerse en su lugar. Por lo tanto, para el desarrollo de la empatía tendríamos que ser capaces de salir de nosotros mismos e intentar entrar en el mundo del otro. A continuación algunas estrategias conducentes a propiciar el desarrollo de la empatía. Primeramente, darte la oportunidad de Escuchar con la mente abierta y sin prejuicios; prestar atención y mostrar interés por lo que nos están contando, ya que no es suficiente con saber lo que el otro siente, sino que tenemos que demostrárselo; no interrumpir mientras nos están hablando y evitar convertirnos en un experto que se dedica a dar consejos en lugar de intentar sentir lo que el otro siente. Seguidamente demostrar con actitudes la Habilidad de descubrir, reconocer, recompensar las cualidades y logros de los demás. Esto va a contribuir, no solamente a fomentar sus capacidades, sino que descubrirán también, nuestra preocupación e interés por ellos.
Es preciso destacar la importancia de expresar empatía. Una de ellas es hacer preguntas abiertas. Preguntas que ayudan a continuar la conversación y le hacen ver a la otra persona que estamos interesados por lo que nos está contando. Es importante, también, intentar avanzar lentamente en el diálogo, de esta forma estamos ayudando a la otra persona a que tome perspectiva de lo que le ocurre, dejamos que los pensamientos y sentimientos vayan al unísono y nos da tiempo de asimilar y reflexionar sobre el tema. Antes de dar nuestra opinión sobre el tema, debemos esperar a tener información suficiente, cerciorarnos de que la otra persona nos ha contado todo lo que quería y de que nosotros hemos escuchado e interpretado correctamente lo esencial de su mensaje. En ocasiones los otros no necesitan nuestra opinión y consejo, sino saber que los estamos entendiendo y sintiendo lo que ellos nos quieren transmitir. Cuando tengamos que dar nuestra opinión sobre lo que nos están contando es muy importante hacerlo de forma constructiva, ser sinceros y procurar no herir con nuestros comentarios. Para esto es muy importante ser respetuoso con los sentimientos y pensamientos de la otra persona y aceptar abiertamente lo que nos está contando. En definitiva es aconsejable, tener una buena predisposición para aceptar las diferencias que tenemos con los demás, ser tolerantes y tener paciencia con los que nos rodean y con nosotros mismos. Aunque ser tolerante no quiere decir que tengamos que soportar conductas que nos hacen daño o que pueden hacer daño a otros, sino aceptar, comprender y respetar las diferencias. “La empatía es la capacidad de pensar y sentir la vida interior de otra persona como si fuera la propia”. Heinz Kohut. ¡Construye tú éxito! jemyrsch@gmail.com  twitter @aquiyahoraech
Dra. Chirinos Eneida.
5.954.469.                              Araure, 12 de Agosto de 2011.
SINTESIS CURRICULAR
Chirinos Arcaya, Eneida Candelaria. Dirección electrónica. jemyrsch@hotmail.com jemyrsch@gmail.com. Licenciado en Educación Integral. Mención Ciencias Sociales. Universidad Nacional Abierta (1992). Licenciado en Educación Integral. Mención: Lengua. Universidad Nacional Abierta (1994). Magíster en Gerencia. Mención: Gestión Educativa. Universidad Bicentenaria de Aragua. (1999). Doctor en Ciencias de la Educación. Universidad Santa María. (2005). Actualmente me desempeño como Docente en Educación Media General en el Liceo Bolivariano “Juan Guillermo Iribarren” del Municipio Araure, en el Estado Portuguesa. Facilitadora del Curso de Educación Continua. “Evaluación  del aprendizaje para el mejoramiento de la calidad educativa”. Planificación de la Instrucción. Comunicación Educativa. Manejo y Uso eficiente de los recursos para el aprendizaje del Componente Docente, en la Universidad Nacional Abierta, Centro local Portuguesa. Facilitadora de la Universidad Nacional Experimental de las Fuerzas Armadas UNEFA, en Maestría Diplomado y  Doctorado. Autora de la Cátedra del General “Juan Guillermo Iribarren” y de publicaciones en la Revista CANDIDUS, en las Columnas “Aquí y Ahora” y ¡Ponte las pilas! ¿Preguntas? ... y Respuestas en el Diario Ultima Hora.  

¡EMAPATÍA! ENTENDER Y COMPRENDER A LOS DEMAS COMO A TÍ MISMO. Diario Ultima hora.



“Aquí y Ahora”
Chirinos Eneida.
¡Empatía! Entender y comprender a los demás… como a tí mismo.
     La empatía conforma uno de los elementos del dominio interpersonal claves de la inteligencia emocional, La empatía es el rasgo característico de las relaciones interpersonales exitosas, es la capacidad de entender los pensamientos y emociones ajenas, de ponerse en el lugar de los demás y compartir sus sentimientos. No es necesario pasar por las mismas vivencias y experiencias para entender mejor a los que nos rodean, sino ser capaces de captar los mensajes verbales y no verbales que la otra persona nos quiere transmitir, y hacer que se sienta comprendida de manera única y especial. Esta maravillosa destreza innata y  básica de la comunicación interpersonal,  permite un entendimiento sólido entre dos personas, en consecuencia, la empatía es fundamental para comprender en profundidad el mensaje del otro y así establecer un diálogo. Esta habilidad de inferir los pensamientos y sentimientos de otros, genera sentimientos de simpatía, comprensión y ternura. Pero, ¿A qué nos referimos cuando hablamos de empatía? La empatía no es otra cosa que “la habilidad para estar conscientes de, reconocer, comprender y apreciar los sentimientos de los demás". En otras palabras, el ser empáticos es el ser capaces de “leer” emocionalmente a las personas.
     Es sin duda una habilidad que, empleada con acierto, facilita el desenvolvimiento y progreso de todo tipo de relación entre dos o más personas. Así como la autoconciencia emocional es un elemento importantísimo en la potenciación de las habilidades intrapersonales de la inteligencia emocional, la empatía viene a ser algo así como nuestra conciencia social, pues a través de ella se pueden apreciar los sentimientos y necesidades de los demás, dando pie a la calidez emocional, el compromiso, el afecto y la sensibilidad. Si por un lado, un déficit en nuestra capacidad de autoconciencia emocional nos lleva a ser vistos como analfabetos emocionales (ignorantes del reconocimiento de las propias emociones), una insuficiencia en nuestra habilidad empática es el resultado de una sordera emocional, pues a partir de ello, no tardan en evidenciarse fallas en nuestra capacidad para interpretar adecuadamente las necesidades de los demás, aquéllas que subyacen a los sentimientos expresos de las personas.
     Por consiguiente,  la empatía es algo así como nuestro radar social, el cual nos permite navegar con acierto en el propio mar de nuestras relaciones. Si no le prestamos atención, con seguridad equivocaremos en rumbo y difícilmente arribaremos a buen puerto. Revisemos ahora con detenimiento en qué nos es útil. No es raro que se crea, comprender al otro sólo en base a lo que notamos superficialmente. Pero lo peor puede venir al confrontar su posición con la nuestra y no “ver” más allá de nuestra propia perspectiva y de lo aparentemente “evidente”. Debemos saber que nuestras relaciones se basan no sólo en contenidos manifiestos verbalmente, sino que existen muchísimos otros mecanismos llenos de significados, que siempre están ahí y de los que no siempre sabemos sacar partido. La postura, el tono o intensidad de voz, la mirada, un gesto e incluso el silencio mismo, todos son portadores de gran información, que siempre está a nuestra disposición, para ser descodificada y darle la interpretación apropiada. De hecho, no podemos leer las mentes, pero sí existen muchas sutiles señales, a veces “invisibles” en apariencia, las cuales debemos aprender a “leer”.
     De ahí, tenemos que una persona empática puede ser descrita como un individuo habilidoso en leer las situaciones mientras tienen lugar, ajustándose a las mismas conforme éstas lo requieran; al saber que una situación no es estática, sacan provecho de la retroalimentación, toda vez que saben que el ignorar las distintas señales que reciben puede ser perjudicial en su relación. Es también alguien que cuenta con una buena capacidad de escucha, diestra en leer “pistas” no verbales; sabe cuando hablar y cuando no, todo lo cual le facilita el camino para regular de manera constructiva las emociones de los demás, beneficiando así sus relaciones interpersonales. El proceder con empatía no significa estar de acuerdo con el otro. No implica dejar de lado las propias convicciones y asumir como propias la del otro. Es más, se puede estar en completo desacuerdo con alguien, sin por ello dejar de ser empáticos y respetar su posición, aceptando como legítimas sus propias motivaciones.
     Es preciso destacar que, a través de la lectura de las necesidades de los demás, podemos reajustar nuestro actuar y siempre que procedamos con sincero interés ello repercutirá en beneficio de nuestras relaciones personales. Pero ello es algo a lo que debemos estar atentos en todo momento, pues lo que funciona con una persona no funciona necesariamente con otra, o es más, lo que en un momento funciona con una persona puede no servir en otro con la misma. Mahatma Gandhi sostenía lo siguiente “las tres cuartas partes de las miserias y malos entendidos en el mundo terminarían si las personas se pusieran en los zapatos de sus adversarios y entendieran su punto de vista”; en coherencia con ello, él decidió no proceder con violencia en su propósito por lograr la independencia de su país, y contra todo pronóstico la “resistencia pacífica” que propulsó fue el arma decisiva en la consecución de la ansiada liberación de su patria, la India. Ciertamente no tenemos que ser como Gandhi para darnos cuenta que existen sutiles “armas” que podemos usar en beneficio propio y de los demás, que no son para destruir sino para hacer florecer relaciones provechosas en aras de nuestro crecimiento como seres humanos. jemyrsch@gmail.com  jemyrsch@hotmail.com
Dra. Chirinos Eneida.
5.954.469.                              Araure, 10 de Agosto de 2011.

SINTESIS CURRICULAR
Chirinos Arcaya, Eneida Candelaria. Dirección electrónica. jemyrsch@hotmail.com jemyrsch@gmail.com. Licenciado en Educación Integral. Mención Ciencias Sociales. Universidad Nacional Abierta (1992). Licenciado en Educación Integral. Mención: Lengua. Universidad Nacional Abierta (1994). Magíster en Gerencia. Mención: Gestión Educativa. Universidad Bicentenaria de Aragua. (1999). Doctor en Ciencias de la Educación. Universidad Santa María. (2005). Actualmente me desempeño como Docente en Educación Media General en el Liceo Bolivariano “Juan Guillermo Iribarren” del Municipio Araure, en el Estado Portuguesa. Facilitadora del Curso de Educación Continua. “Evaluación  del aprendizaje para el mejoramiento de la calidad educativa”. Planificación de la Instrucción. Comunicación Educativa. Manejo y Uso eficiente de los recursos para el aprendizaje del Componente Docente, en la Universidad Nacional Abierta, Centro local Portuguesa. Facilitadora de la Universidad Nacional Experimental de las Fuerzas Armadas UNEFA, en Maestría Diplomado y  Doctorado. Autora de la Cátedra del General “Juan Guillermo Iribarren” y de publicaciones en la Revista CANDIDUS, en las Columnas “Aquí y Ahora” y ¡Ponte las pilas! ¿Preguntas? ... y Respuestas en el Diario Ultima Hora.